martes 19 de mayo de 2009

Ópera La Bohéme


La Bohéme de Giácomo Puccini

El libreto se basa en la novela por entregas, Escenas de la vida bohemia de Henry Murger, publicada en el periódico El Corsario a lo largo de cinco años, desde 1845.

Los encargados de simplificar y aunar los diferentes episodios de la novela para así confeccionar el libreto fueron Luigi Illica y Giussepe Giacosa.

El estreno de La Boheme tuvo lugar en el Teatro Regio del Turín el 1 de febrero de 1896.

El papel de Mimí fue cantado por la soprano Cesira Ferrani, y el tenor Evan Gorgadio quien da vida a Rodolfo. La orquesta tocó bajo la dirección de Arturo Toscanini





Acto I
París, víspera de Navidad, año 1830. En el desván, el pintor Marcello y el poeta Rodolfo intentan mantenerse calientes quemando las páginas de un libro. Viven junto a sus compañeros- Colline, un joven filósofo y Schaunard, un músico que ha conseguido trabajo y aporta la comida, el combustible y fondos necesarios. Pero mientras se encontraban celebrando su inesperada fortuna, el casero, Benoit, llega para cobrar la renta. Para distraerlo le ofrecen un poco de vino y le piden que les cuente acerca de sus amoríos, luego lo echan simulando indignación. Los amigos salen a celebrar a un café cercano llamado Momus, Rodolfo promete unírseles pronto, pues debe quedarse en casa a terminar de escribir un artículo. Alguien llama a la puerta: una vecina, Mimì, quien dice que su vela ha sido apagada por las corrientes de la escalera. Rodolfo le ofrece un poco de vino y, cuando ella se encuentra abatida y un poco mareada, él enciende su vela y la ayuda hasta la puerta. Mimì se da cuenta de que ha olvidado sus llaves, y mientras ambos las buscan, sus velas se apagan. A la luz de la luna, el poeta toma la mano temblorosa de la joven y le cuenta sus sueños. Luego, ella le relata acerca de su vida solitaria, la cual se pasa bordando flores y aguardando la primavera. Atraídos mutuamente, Mimì y Rodolfo salen hacia el café.

Acto II
En medio del griterío de los vendedores ambulantes, Rodolfo compra a Mimì un sombrero cerca del Café Momus, antes de presentarla a sus amigos. Al llegar, se sientan todos juntos y ordenan algo para cenar. Un vendedor de juguetes, Parpignol, pasa cerca de allí rodeado de niños. La ex novia de Marcello, Musetta, entra ostentosamente del brazo de un anciano ricachón llamado Alcindoro. Con el fin de recuperar la antención del pintor, canta un vals acerca de su popularidad. Quejándose de que sus zapatos le aprietan, Musetta envía a Alcindoro para que vaya a buscarle otro par de zapatos, cuando éste parte, ella cae inmediatamente en los brazos de Marcello. Uniéndose a un grupo de soldados marchantes, los Bohemios dejan que sea Alcindoro quien pague la cuenta a su regreso.

Acto III
En las nevadas afueras de París, un funcionario de aduanas deja entrar a una granjera en la ciudad. Dentro de una taberna se pueden oír los gritos de Musetta y un grupo de parranderos. Rápidamente Mimì camina hacia ella, buscando el lugar donde viven ahora Marcello y Musetta. Cuando el pintor emerge, ella le cuenta sus sufrimientos acerca de los constantes celos de Rodolfo. Mimì escucha a Rodolfo, quien se había quedado dormido en la taberna, y se esconde de él; Marcello piensa que la joven se ha marchado. El poeta le cuenta a Marcello que se quiere separar de su infiel mujer. Para empeorar la situación, el cuenta que Mimì está muriendo a causa de una enfermedad que empeora debido a la pobreza que ambos comparten. Desesperada Mimì se acerca torpemente para impedir la despedida de su esposo, mientras que Marcello regresa a la taberna para investigar las risas estridentes de Musetta. Entre tanto, Mimì y Rodolfo recuerdan su felicidad, Musetta y Marcello discuten dentro de la taberna. El pintor y su amante se pelean, pero Mimì y Rodolfo deciden permanecer juntos hasta la primavera.

Acto IV
Algunos meses después, Rodolfo y Marcello lamentan su soledad en el desván mientras Colline y Schaunard traen escasa comida. Los cuatro se ponen a bailar, lo cual se desencadena en una pelea fingida. La parranda se acaba cuando Musetta irrumpe en la habitación diciendo que Mimì se encuentra en el piso de abajo, demasiado débil como para subir. Rodolfo corre hacia ella y Musetta les cuenta como Mimì ha rogado para ser llevada junto a su amor antes de morir. Mientras tanto, Marcello sale junto a Musetta para vender sus aretes por medicina, y Colline hace lo mismo con su preciado abrigo. Solos, Mimì y Rodolfo rememoran sus primeros días juntos, pero ella comienza a toser. Cuando los otros regresan, Musetta le da a Mimì una pequeña estufa para que caliente sus manos y ruegue por su vida. Mimì muere discretamente, y cuando Schaunard descubre que ella ha muerto, Rodolfo corre a su lado gritando su nombre.


viernes 27 de marzo de 2009

Ópera El Barbero de Sevilla



El Barbero de Sevilla (1816)
Giocchino Rossini




Primer Acto

Cuadro Primero
Una plaza en Sevilla, al amanecer. El conde Almaviva ha preparado una serenata para la Bella Rosina, pupila del doctor Bartolo. Los músicos ocupan sus puestos en silencio y el Conde canta al pie de la ventana. Como Rosina no aparece, paga a los músicos y se queda aguardando, pero se esconde al oír que alguien se acerca. Es Fígaro, el barbero de Sevilla, quien hace gala de su profesión, que le abre todas las puertas de la ciudad y le permite participar en todas las intrigas amorosas. Cuando llega reconoce al Conde, pero éste le pide que no revele su nombre, ya que ha seguido en secreto a Rosina hasta allí.

Fígaro sabe todo de ella : es la pupila del doctor Bartolo, y el viejo quiere casarse con ella. El Conde, que no quiere que Rosina le acepte a él por el esposo por su riqueza y sus títulos, pretende hacerse pasar por un pobre estudiante, Lindoro. Cuando ella se dispone a responder, la ventana se cierra de golpe. Como el Conde le ha prometido una recompensa, Fígaro inventa un plan. El Conde deberá entrar en casa de Bartolo vestido de soldado, pidiendo alojamiento. Si además finge estar ebrio, el tutor no tendrá sospecha alguna. Los dos deciden poner en marcha su plan.

Cuadro Segundo
En el interior de casa de Bartolo. Rosina, sola, acaba de terminar de escribir una carta a Lindoro. Aparece Fígaro, pero antes de que los dos puedan hablar entra Bartolo. Don Basilio, maestro de música y amigo de Bartolo, trae la noticia de la llegada a Sevilla del Conde Almaviva, enamorado en secreto de Rosina, y propone difamar al Conde por medio de rumores infundados. Bartolo prefiere casarse ese mismo día con Rosina y los dos salen para redactar el contrato matrimonial. Figaro, que ha escuchado la conversación, advierte a Rosina. Al mismo tiempo que ella asegura al barbero que será capaz de enfrentarse a esa situación, Rosina manifiesta algunas dudas sobre las intenciones del joven que ha visto en compañía de Fígaro. Éste le responde que se trata de un pariente pobre que no tiene otro defecto que estar locamente enamorado de Rosina. Cuando Fígaro sugiere a la joven que escriba a Lindoro, ella le sorprende con su carta ya redactada.

Fígaro se dispone a llevársela a su destinatario. El desconfiado Bartolo acusa a Rosina de haber escrito a su amado: sus dedos esta manchados de tinta, falta una cuartilla y ha utilizado la pluma. La amenaza con encerrarla en casa. El Conde, disfrazado de soldado ebrio, llama a la puerta. Dice a Bartolo que busca alojamiento. Cuando aparece Rosina, el Conde le revela que él es Lindoro. Bartolo trae una orden que le exime de dar alojamiento a los militares , pero el Conde hace volar el papel. En la confusión entrega una nota a Rosina, que ella hace pasar por una lista de la lavandería, para exasperación de Bartolo. Entran la criada Berta y Don Basilio. Fígaro regresa informándoles de que el ruido se oye en toda la ciudad. En ese momento, los soldados llaman a la puerta. Todos los personajes tratan de explicar la situación, creando un caos aún mayor. El oficial detiene al Conde , pero cuando éste extrae un documento es inmediatamente liberado. Bartolo se queda mudo de estupor, luego explota de cólera, mientras todos expresan su completa confusión ante los acontecimientos del día.

Segundo Acto
Bartolo teme que el soldado pudiera ser un emisario del Conde de Almaviva. De nuevo llaman a la puerta. Es el Conde, esta vez disfrazado de “Don Alonso”, maestro de música, un alumno de Don Basilio, que ha sido enviado por su maestro, que está enfermo. Para ganarse la confianza de Bartolo, declara que ha robado al Conde una nota escrita por Rosina. Con ella tratará de convencer a Rosina de que el Conde está jugando con sus sentimientos. Engañado, Bartolo se sale en busca de su pupila para la lección de canto. Rosina ejecuta el rondó de La precaución inútil. Mientras Bartolo se despierta, pues esa “ música moderna” le aburre y canta un ejemplo de la “música de su tiempo”. Fígaro viene a afeitarlo. Bartolo no quiere dejar a “Don Alonso” y a Fígaro a solas con Rosina, y envía al barbero en busca de los útiles para el afeitado. Fígaro aprovecha la ocasión para hacerse con la llave del balcón, luego deja caer los platos y los vasos para llamar la atención de Bartolo. Rosina y Lindoro se declaran nuevamente su amor.. Cuando Fígaro comienza a afeitar a Bartolo llega Don Basilio para la lección de canto de Rosina. Pero los jóvenes le ofrecen una bolsa de dinero y fingen que tiene la escarlatina para que se retire. Fígaro sigue afeitando a Bartolo, mientras Lindoro y Rosina continúan con su plan.

Esa misma noche, Lindoro y Fígaro entrarán por el balcón y raptarán a Rosina. Bartolo sorprende al Conde cuando habla con su disfraz y estalla nuevamente de cólera. Berta, a solas, comenta la estupidez de los viejos que quieren casarse con jovencitas. Basilio, a quien Bartolo envió un criado para buscarle, confiesa que él no conocía a ningún “Don Alonso” , y que podía tratarse del Conde en persona. El tutor, que no quiere correr riesgos, encarga a Basilio que haga venir inmediatamente al notario, para que la boda pueda celebrarse esa misma noche. Para engañar a Rosina, Bartolo le muestra su carta para Lindoro y le dice que su amado se burla de ella.
Rosina se desespera . Estalla una tormenta. Cuando Fígaro y el Conde entran por el balcón, Rosina acusa a Lindoro de querer venderla al Conde Almaviva. El Conde se arroja a sus pies y revela su verdadera identidad . Los enamorados expresan su alegría, mientras Fígaro les dice que se apresuren a escapar. Cuando se disponen a partir, la escalera ha desaparecido. Basilio entra con el notario. Fígaro aprovecha la ocasión para la boda de Rosina y el Conde. Llega Bartolo con los soldados, pero ya es demasiado tarde. El Conde Almaviva revela su identidad y anuncia que Rosina es su esposa. A Bartolo no le queda otra opción y bendice el matrimonio. Todos desean a la feliz pareja amor y fidelidad eternos.

Información de: http://opera.idoneos.com/

miércoles 10 de septiembre de 2008

Ballet El Lago de los Cisnes



Ballet El Lago de los Cisnes

El Lago de los cisnes es uno de los ballets clásicos tradicionales más conocidos en todo el mundo.
Música Pitr Ilich Tchaikovsky. Libreto de Vladimir Beghitchev / Vasili Geletzer.


Lago de los Cisnes




Se estrenó en el Teatro Bolshoi de Moscú en 1877 y para 1895 con una nueva concepción de Marius Petipa y Lev Ivanov, con lo que logró un gran éxito en el Teatro Marinsky de San Petersburgo, El lago de los cisnes es sin duda el ballet más popular a lo largo de la historia.

La obra transcurre entre el amor y la magia, enlazando en sus cuadros la eterna lucha del bien y del mal. La protagonizan el príncipe Sigfrido, enamorado de Odette, joven convertida en cisne por el hechizo del malvado Von Rothbart y Odile el cisne negro e hija del brujo.

Coreografía de Marius Petipa y Lev Ivanov.


Acto I

El joven príncipe Sigfrido celebra su cumpleaños con una fiesta que tiene lugar en los jardines del palacio. Nobles y campesinos acuden para rendirle homenaje. Llega la Reina Madre y entrega al príncipe un hermoso arco de caza, recordándole al mismo tiempo que ya se encuentra en edad de desposarse. Para esto, ha invitado a cinco bellas princesas que le serán presentadas al día siguiente en el baile que se ha dispuesto en su honor. Entre ellas, el joven deberá elegir esposa. Sigfrido acepta esta noticia con bastante desagrado. Al retirarse la reina, el bufón invita a los campesinos para que distraigan con sus alegres danzas al atribulado príncipe. Al caer la noche, cuando los invitados se disponen a retirarse, Benno descubre que una bandada de cisnes sobrevuela los jardines. Sigfrido, fascinado por esta inesperada aparición, toma su arco y en compañía de algunos nobles, que le servirán de guía, se dirige hacia el bosque siguiendo el vuelo de las aves.


Acto II

Persiguiendo a los cisnes, el príncipe ha llegado a orillas de un lago, donde se levanta el castillo del mago von Rothbart. Cuando Sigfrido se dispone a disparar con la ballesta a un blanco cisne, observa con inmensa sorpresa, como el ave se transforma en una bellísima joven. Es Odette, la princesa hechizada por el maligno von Rothbart, que ante la presencia de un ser humano, experimenta extraña inquietud. Antes de que ella pueda advertir al príncipe sobre los peligros que le acechan, se presenta el mago que ha presentido la amenaza que se cierne sobre su maleficio. Sigfrido intenta atacarlo, pero Odette se interpone, implorándole desista de su propósito, ya que la muerte del hechicero implicaría también su muerte y la de los demás cisnes que pueblan el lago. Fascinado por la belleza de Odette, Sigfrido la sigue, jurando amarla eternamente. La princesa comprende entonces que felizmente ha llegado el hombre que podrá liberarla del fatal hechizo. Los cisnes desaparecen, volando hacia la luz del amanecer.


Acto III

En el gran salón del castillo todo está dispuesto para iniciar el baile. Anunciadas por los heraldos aparecen las cinco princesas con su séquito. El príncipe baila con cada una de ellas, pero sus pensamientos están tan lejos de la realidad que no repara casi en las bellas invitadas. La reina, preocupada por la indiferencia de Sigfrido, lo a elegir a la doncella que prefiera como esposa, pero un heraldo anuncia una inesperada visita: es el mago von Rothbart, quien, bajo el aspecto de un noble caballero, presenta a su hija Odile, una nueva pretendiente. Sigfrido queda impresionado por la enigmática mujer, que enrarecidamente, le recuerda a Odette. Odile toma su lugar junto a las demás princesas y baila con el príncipe. El engaño es ahora total y el príncipe está convencido de que se trata efectivamente de la princesa Odette. Radiante de felicidad la presenta a la reina como la esposa elegida. von Rothbart exige ahora al príncipe un juramento de fidelidad. Sigfrido lo pronuncia con firmeza. Odile y el hechicero descubren su engaño a Sigfrido, quien advierte desesperado que traicionó el amor de Odette, y corre al bosque a su encuentro para, arrepentido, pedirle perdón.


Epílogo

Los cisnes, muy entristecidos, tratan de infundirle ánimo a la desolada Odette. La desdichada joven sabe que todo se ha perdido y que no recuperará ni su amor ni su forma humana. El triunfante von Rothbart impone a su antojo, su dominio sobre los cisnes. El príncipe Sigfrido llega al lago decidido a alcanzar el perdón de Odette y se enfrenta, poniendo en riesgo su propia vida, a la maldad y el poder hechicero de von Rothbart.


La valentía que motiva el verdadero amor que Sigfrido siente por Odette, se transmite a todos los cisnes y juntos enfrentan al oscuro poder. Sigfrido conduce a von Rothbart a las tinieblas eternas, Finalmente, el amor destruye el hechizo. Al amanecer, las doncellas dejan de ser cisnes; Odette y Sigfrido se unen para siempre.


Información de: www.danzaballet.com
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viernes 22 de agosto de 2008

Ópera Nabucco



Ópera Nabucco de Giuseppe Verdi

Nabucco, de Giuseppe Verdi, (1813-1901), es una ópera en cuatro actos con libreto de Temistocle Solera (1815-1878), basada en el Antiguo Testamento (La versión que se presenta en el Teatro Municipal es en dos partes).

El texto impresionó a Verdi y la simpatía por el pueblo hebreo sometido lo llevó espontáneamente a una comparación simbólica con los italianos que vivían en las regiones del país ocupadas por los austriacos en esos años.

Estrenada triunfalmente el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán, fue compuesta en un período particularmente difícil de la vida del compositor. Su esposa y dos pequeños hijos habían muerto poco tiempo antes y Verdi había decidido no volver a componer.

El libreto de Nabucco cayó en sus manos por encargo de Merelli, director artístico de la Scala de Milán. Al llegar a su casa, Verdi lo lanzó sobre la mesa. En unos apuntes autobiográficos, relata que el libreto se abrió y él leyó la frase Va pensiero sul’‚ali dorate... En ese instante se le ocurrió la melodía y se puso a escribir la ópera casi sin descansar.

NABUCCO´S "VA PENSIERO SULL´ALI DORATE"




Acto I - Jerusalén

Dentro del templo. Los Levitas y la gente se lamentan por el desgraciado destino de los judíos, luego de haber sido derrotados por el Rey de Babilonia Nabucco, quien se encuentra ahora en las puertas de la ciudad. El cura principal Zaccaria anima a sus seguidores. Los judíos han capturado a un importante rehén para mantenerse a salvo, la hija de Nabucco, Fenena, a quien Zaccaria unió en matrimonio con Ismaele, sobrino del Rey de Jerusalén. Sin embargo, Ismaele promete a Fenena su libertad, pues tiempo atrás en Babylonia él había sido tomado como rehén y fue ella quien lo liberó, pues estaba muy enamorada del joven. Ambos están organizando su vuelo cuando Abigaille, una supuesta hija de Nabucco, llega al templo encabezando una gran tropa de babilonios. Ella también está enamorada de Ismaele, y amenaza con contarle al padre de Fenena de su plan de escape con un extranjero; y al final, Abigaille declara que mantendrá silencio si Ismaele renuncia a Fenena. Pero él se rehúsa a aceptar el chantaje. Nabucco, a la cabeza de su ejército, irrumpe en escena, habiendo decidido saquear la ciudad. En vano Zaccaria, blandiendo una daga sobre la cabeza de Fenena, intenta detenerlo; Ismaele interviene y entrega en mano a Fenena, sana y salva, a su padre.

Acto II - El malvado

En la corte de Babilonia. Abigaille se ha enterado de un documento que revela su verdadera identidad como esclava: por lo tanto, los babilonios se equivocan al creer que ella es una heredera al trono. Nabucco, ocupado en una batalla, ha nombrado a Fenena como princesa regente de la ciudad, lo cual provoca que el odio de Abigaille aumente. El sumo sacerdote de Belo, aliado de Abigaille, le dice que Fenena está liberando a todos los esclavos hebreos. Abigaille aprovecha la oportunidad y se contempla tomando el trono de Nabucco. Zaccaria, mientras tanto, anuncia alegremente al pueblo que Fenena, enamorada de Ismaele, se ha convertido a la fe hebrea. Abdallo, un antiguo consejero del rey y de Fenena, le revela a ella las ambiciones de Abigaille y le avisa que debe volar para escapar de la ira de su hermanastra. Pero no hay tiempo. Abigaille llega junto a sus magos, el sumo sacerdote y una multitud de babilonios. Pero inesperadamente, también llega Nabucco, coloca su corona firmemente en su cabeza y maldice al Dios de los Judíos. Luego amenaza con matar a Zaccaria. Fenena revela su conversión al judaísmo, pero el la fuerza a arrodillarse ante él adorándolo no como un rey sino como un dios. El Dios de los Judíos le lanza un rayo y Nabucco, aterrado, cae en agonía, mientras que Abigaille se coloca la corona sobre su cabeza.

Acto III - La profecía

Los jardines flotantes de la corte de Babilonia. Abigaille en el trono recibe honores de todas las autoridades del reino. Nabucco intenta en vano recuperar el trono, pero es detenido por los guardias. En el diálogo siguiente entre ambos, Abigaille, tomando ventaja de la inestable condición mental de Nabucco, le hace poner a él su sello real en un documento que condena a los judíos a muerte. En un momento de lucidez, Nabucco se da cuenta de que ha condenado también a su amada hija Fenena y ruega por su salvación. Pero Abigaille hace pedazos el documento que afirma que ella es una esclava y se declara a si misma como única hija y por lo tanto, heredera al trono. Luego ordena a los guardias encarcelar a Nabucco. A orillas del Eufrates, los hebreos invocan su patria lejana y su tierra y, una vez más Zaccaria intenta consolar a su pueblo con una profecía que los alienta en su fe.

Acto IV - El ídolo roto

Desde su prisión Nabucco ve a Fenena arrastrada hacia la muerte junto con los otros judíos. En su desesperación, se vuelve hacia el Dios de los hebreos, convirtiendo su fe. Cuando Abdallo y un grupo de soldados aún fieles al rey ven como Nabucco recupera su fuerza y sus sentidos, deciden revelarse liderados por el antiguo rey. En los jardines flotantes se está tocando una marcha funeraria: los hebreos condenados a la muerte están llegando. Zaccaria bendice a Fenena, un mártir. Pero Nabucco irrumpe la ceremonia, el ídolo Belo cae al suelo destrozado, y todos los prisioneros son liberados. Una vez más Nabucco se sienta en el trono. Abigaille, muriendo a causa del veneno ingerido a conciencia, pide el perdón de Fenena y predice su casamiento con Ismael. Zaccaria profetiza el dominio de Nabucco sobre todos los habitantes de la tierra.

PD/ Una ópera preciosa

Información de: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/
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lunes 11 de agosto de 2008

Biografía de Ludwig Van Beethoven

Ludwig van Beethoven







(Bonn, actualmente Alemania, 1770 - Viena, 1827) Compositor alemán. Nacido en el seno de una familia de origen flamenco, su padre, ante las evidentes cualidades para la música que demostraba el pequeño Ludwig, intentó hacer de él un segundo Mozart, aunque con escaso éxito.

La verdadera vocación musical de Beethoven no comenzó en realidad hasta 1779, cuando entró en contacto con el organista Christian Gottlob Neefe, quien se convirtió en su maestro. Él fue, por ejemplo, quien le introdujo en el estudio de Bach, músico al que Beethoven siempre profesaría una profunda devoción.



Miembro de la orquesta de la corte de Bonn desde 1783, en 1787 Ludwig van Beethoven realizó un primer viaje a Viena con el propósito de recibir clases de Mozart. Sin embargo, la enfermedad y el posterior deceso de su madre le obligaron a regresar a su ciudad natal pocas semanas después de su llegada.

En 1792 Beethoven viajó de nuevo a la capital austriaca para trabajar con Haydn y Antonio Salieri, y se dio a conocer como compositor y pianista en un concierto que tuvo lugar en 1795 con gran éxito. Su carrera como intérprete quedó bruscamente interrumpida a consecuencia de la sordera que comenzó a afectarle a partir de 1796 y que desde 1815 le privó por completo de la facultad auditiva.

Los últimos años de la vida de Beethoven estuvieron marcados también por la soledad y una progresiva introspección, pese a lo cual prosiguió su labor compositiva, e incluso fue la época en que creó sus obras más impresionantes y avanzadas.

Obras de Ludwig van Beethoven

La tradición divide la carrera de Beethoven en tres grandes períodos creativos o estilos, y si bien el uso los ha convertido en tópicos, no por ello resultan menos útiles a la hora de encuadrar su legado.

La primera época abarca las composiciones escritas hasta 1800, caracterizadas por seguir de cerca el modelo establecido por Mozart y Haydn y el clasicismo en general, sin excesivas innovaciones o rasgos personales. A este período pertenecen obras como el célebre Septimino o sus dos primeros conciertos para piano.

Una segunda manera o estilo abarca desde 1801 hasta 1814, período este que puede considerarse de madurez, con obras plenamente originales en las que Ludwig van Beethoven hace gala de un dominio absoluto de la forma y la expresión (la ópera Fidelio, sus ocho primeras sinfonías, sus tres últimos conciertos para piano, el Concierto para violín).

La tercera etapa comprende hasta la muerte del músico y está dominada por sus obras más innovadoras y personales, incomprendidas en su tiempo por la novedad de su lenguaje armónico y su forma poco convencional; la Sinfonía n.º 9, la Missa solemnis y los últimos cuartetos de cuerda y sonatas para piano representan la culminación de este período y del estilo de Ludwig van Beethoven.

En estas obras, Beethoven anticipó muchos de los rasgos que habían de caracterizar la posterior música romántica e, incluso, la del siglo XX. La obra de Ludwig van Beethoven se sitúa entre el clasicismo de Mozart y Haydn y el romanticismo de un Schumann o un Brahms . No cabe duda que, como compositor, señala un antes y un después en la historia de la música y refleja, quizá como ningún otro –a excepción de su contemporáneo Francisco de Goya–, no sólo el cambio entre el gusto clásico y el romántico, entre el formalismo del primero y el subjetivismo del segundo, sino también entre el Antiguo Régimen y la nueva situación social y política surgida de la Revolución Francesa.

Efectivamente, en 1789 caía La Bastilla y con ella toda una concepción del mundo que incluía el papel del artista en su sociedad. Siguiendo los pasos de su admirado Mozart, Ludwig van Beethoven fue el primer músico que consiguió independizarse y vivir de los encargos que se le realizaban, sin estar al servicio de un príncipe o un aristócrata, si bien, a diferencia del salzburgués, él consiguió triunfar y ganarse el respeto y el reconocimiento de sus contemporáneos.

Información de: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/beethoven.htm

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viernes 25 de julio de 2008

Ópera Turandot


Ópera en tres actos, con música de Giacomo Puccini (1858 - 1924) que dejó al morir la partitura inconclusa. Por esta razón el final de la ópera fue encargada a Franco Alfano quien disponía de los esbozos de Puccini para acabarla. El libreto fue obra de Giuseppe Adami y Renato Simoni, basado en la obra teatral homónima de Carlo Gozzi.El estreno tuvo lugar el 25 de abril de 1926 en el Teatro de la Scala de Milán


"Nessun dorma" es un aria del acto final de la ópera Turandot
Pavarotti - Nessun Dorma




La ópera Turandot de Giacomo Puccini

Acto I

Situada en Pekín, en tiempos legendarios. En un cuarto abarrotado de gente cerca de la Ciudad Prohibida, un Mandarín lee un decreto: cualquier príncipe que quiera casarse con la princesa Turandot (soprano) deberá resolver tres acertijos, en caso de fallar, morirá. Su último pretendiente, el Príncipe de Persia, será ejecutado al salir la luna. Los sanguinarios ciudadanos ruegan al verdugo a que proceda con el acto, y entre el tumulto una joven esclava, Liù, pide ayuda cuando su anciano amo es tirado al suelo. Un joven apuesto lo reconoce como su anciano y perdido padre, Timur, el derrotado rey de Tartaria. Cuando el hombre le dice a su hijo, el Príncipe Calàf, que sólo Liù ha permanecido fiel a él, el joven le pregunta a ella el por qué de dicha actitud. Ella responde que es porque una vez, hace mucho tiempo, Calàf le sonrió. La muchedumbre nuevamente llora por sangre, pero la luna emerge, y todos caen en un repentino y temeroso silencio. El condenado pretendiente camina hacia su ejecución, conmoviendo a los espectadores los cuales ruegan a Turandot perdonarle la vida. Turandot aparece y con un gesto despectivo, da comienzo al proceso de ejecución. La multitud escucha un llanto de muerte a la distancia. Calàf, encantado con la belleza de la princesa, determina ganarla como esposa y avanza hacia el gong que proclama la llegada de un nuevo pretendiente. Los ministros de la princesa, Ping, Pang y Pong junto a Timur y Liù intentan desalentar al joven. Pero a pesar de sus súplicas, Calàf golpea el fatal gong y llama a Turandot.

Acto II
En sus habitaciones, Ping, Pang y Pong se lamentan por el sangriento reinado de de la prncesa de hielo y rezan para que el amor conquiste su helado corazón para que la paz pueda regresar al imperio. Los ministros son llamados a la realidad por los gritos de la multitud reunida para escuchar las preguntas al nuevo aspirante. El anciano Emperador Altoum, sentado en un alto trono del Palacio Imperial, pregunta a Calàf si quiere renunciar a su intención, pero es en vano. Turandot entra y le cuenta la historia de su antepasado, la Princesa Lou-Ling, brutalmente asesinada por un triunfante príncipe; en venganza Turandot se ha vuelto en contra de todos los hombres, determinando que ninguno la poseerá jamás. Ella presenta su primera pregunta: ¿Qué nace cada noche y muere cada amanecer? “Esperanza”, Calàf responde correctamente. Desconcertada, continúa: ¿Qué es rojo parpadeante y cálido como una llama, pero no es fuego?, “Sangre”, responde Calàf luego de una pausa momentánea. Conmocionada, Turandot pronuncia su tercer acertijo: ¿Qué es como el hielo pero quema? Un tenso silencio prevaleció hasta que Calàf triunfantemente gritó “¡Turandot!”. Mientras la multitud daba las gracias, la princesa ruga a su padre no abandonarla a un extraño, pero es en vano. Calàf generosamente ofrece a Turandot un acertijo propio: Si ella puede descubrir su nombre antes del amanecer, él renunciará a su vida.

Acto III
En el jardín del palacio, Calàf escucha una proclamación: bajo pena de muerte, nadie en Pekín dormirá (el famoso "Nessun dorma") hasta que Turandot conozca el nombre del extraño. El príncipe reflexiona sobre su alegría inminente; pero Ping, Pang y Pong tratan sin éxito de sobornarlo para que se retire. Como la temerosa muchedumbre amenaza a Calàf con sacar las dagas para descubrir su nombre, los soldados hablan acerca de Liù y Timur. Horrorizado, Calàf intenta convencer a la multitud de que nadie conoce su secreto. Cuando aparece Turandot ordenando al aturdido Timur a hablar, Liù llora y le dice a la princesa que ella es la única que conoce la identidad del extraño. Aunque, ella permanece en silencio. Impresionada por tal resistencia, Turandot pide a Liù que le revele el secreto; “Amor” responde la chica. A la señal de la princesa, para que los soldados intensificaran la tortura, Liù arrebata una daga a uno de ellos y se apuñala a si misma. El dolorido Timur y la multitud siguen su cuerpo hasta que es llevado afuera. Turandot queda a solas para enfrentarse a Calàf, quien finalmente la toma en sus brazos, forzándola a que lo besase. Conociendo la pasión física por primera vez, Turandot llora. El príncipe, seguro con su victoria, le dice su nombre. Debido al llamado de la multitud, Turandot se aproxima al trono del emperador anunciando que el nombre del extraño es Amor.


ARGUMENTO

Turandot es una historia de amor que narra cómo la princesa china Turandot rechaza casarse por mandato de su padre, el emperador.

Ella odia a los hombres y para librarse de la presión de su padre, acepta casarse, pero con la condición de someter a los pretendientes a una prueba de inteligencia. Quien no la resuelva, deberá morir.

El príncipe persa Calaf pasa la prueba, pero a su vez somete a Turandot a otra, pues no se casará si no es realmente correspondido.

Otro personaje importante es Liu, su fiel esclava, que lo ama en silencio y, finalmente, da su vida por él. Impresionada por el amor de Calaf y el sacrificio de Liu, se produce entonces un cambio en la princesa Turandot.


PD/ Las obras de Puccini siempre son bellas, para mi el tecer acto con "Nessun dorma" es un aria preciosa

Verena

martes 15 de julio de 2008

Ópera La Traviata


La ópera La Traviata de Giuseppe Verdi

Música de Verdi.
Letra de Piave, basada en la obra francesa "La Dame aux Camélias",
de Alexandre Dumas (hijo).

Parte I
Violetta Valery, una famosa cortesana, da una espléndida fiesta en su hogar parisino para celebrar su recuperación luego de una enfermedad. Gastón, un conde, ha llevado consigo a su amigo, el joven noble Alfredo Germont, quien anhelaba hacía un año conocer a Violetta.
Alfredo, para acercarse a Violetta primero le expresa su preocupación por su frágil salud y luego le declara su amor por ella. Violetta lo rechaza pero le da una camelia, diciéndole que regrese cuando la flor se haya marchitado. Luego de que los invitados se retiran, Violetta contempla la posibilidad de una relación real, con amor verdadero, pero finalmente rechaza la idea. Ella necesita libertad para vivir la vida, día y noche, de un placer a otro.


Parte II
Unos pocos meses después, Alfredo y Violetta juntos viven una idílica existencia en una casa del campo, en las afueras de París –Violetta se ha enamorado de Alfredo a pesar de sí misma. Ella ha abandonado completamente su antiguo estilo de vida. Cuando Alfredo descubre, sin embargo, que Violetta ha vendido sus pertenencias para sostener sus vidas en el campo, se apresura por ir a París para rectificar la situación. Durante la ausencia de Alfredo, el padre de éste visita a Violetta y le dice que la relación con su hijo ha destruido el futuro de Alfredo y la fortuna de su hermana (la reputación de Violetta como cortesana ha comprometido el apellido Germont). Con crecientes remordimientos ella escucha las patéticas palabras del anciano Germont y, por medio de su influencia, deja a Alfredo, dándole como explicación un deseo de su antigua y salvaje existencia.

Parte III
Con el fin de vencer su dolor, Violetta se sumerge más profundamente que nunca en su anterior estilo vida. Poco tiempo después, Alfredo confronta a Violetta en una fiesta y la avergüenza delante de los demás invitados al arrojarle dinero – el cual él dice que le debe por los servicios rendidos mientras vivían juntos en el campo. (El no sabe acerca de la visita de su padre y cree que Violetta lo ha dejado por otro hombre). Violetta superando su enfermedad y su pena, se desmaya. Germont entra y reprocha a Alfredo por tratar a una mujer tan irrespetuosamente. El barón Douphol, la escolta de Violetta, reta a Alfredo a un duelo. Violetta se recupera concientemente y declara su amor por Alfredo.

Unos pocos meses luego de la fiesta, la tuberculosis ha confinado a Violetta a la cama. El anciano Germont le envía una carta que dice que ha informado a Alfredo del sacrificio que ella ha hecho por él y su hermana. Alfredo (regresando del exilio luego de herir al barón durante su duelo), se apresura por llegar a su lado, entendiendo que Violetta se ha sacrificado por él, y le ruega que lo perdone. Ella muere en sus brazos.



Lucia Popp and Placido Domingo - BRINDISI (La traviata)



PD/ Es una opera muy bella, que siempre logra encantarme, mi padre me enseño la musica clasica ha entenderla y sentirla desde muy chica

Freyja

Información de : http://www.pianomundo.com.ar/operas/
Imágenes de Google

jueves 3 de julio de 2008

Ballet Cascanueces


La obra fue estrenada el 17 de diciembre de 1892, en el legendario teatro Mariinskii de San Petersburgo bajo la coreografía original de Lev Ivanov, el libro de Marius Petipa y la música de Piotr I. Tchaikovsky.

Tchaikovski - Casse-noisette- Valse des flocons de neige.




La primera historia que se conoce de El Cascanueces está basada en el libro de cuentos de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, titulado: "El Cascanueces y el Rey de los ratones" (1816).

Sin embargo, el argumento que daría vida, años más tarde al ballet de Tchaikovsky deriva de una adaptación que Alejandro Dumas (padre) hiciera del texto de Hoffmann.

Ballet en dos actos y 5 escenas.


Acto I

Escena 1

Es Navidad. Entre los invitados que llegan a la casa de la familia Shtalbaun se encuentra Drosselmeier -el preferido por los niños. Impacientes, los pequeños esperan que en el árbol se enciendan las luces de colores. Llega el mago con su regalo para los niños: un teatro de marionetas. La fiesta continúa; los abuelos también bailan superando los achaques propios de su edad mientras los niños juegan. Las marionetas Colombina, Arlequino y Saracinos inician su baile. Todos están muy emocionados cuando el mago se quita su máscara: es Drosselmeier. Clara y Fritz, los hijos de Shtalbaun le piden a Drosselmeier que les regale las marionetas pero éstas ya se las han llevado. En su lugar les regala un ridículo muñeco cascanueces. Fritz arrebata el muñeco a Clara y lo rompe. Ésta le consuela echándole en la cama. Los invitados abandonan la casa después del baile para finalizar la fiesta navideña.


Escena 2

Ha anochecido y la habitación donde se encuentra el árbol adquiere un aire misterioso, casi milagroso. Asustada, Clara va a ver a su muñeco enfermo Cascanueces. Melancólica observa como un búho se convierte en Drosselmeier mientras la mira con una sonrisa burlona. A su señal, del suelo aparecen ratones encabezados por su Rey. Clara quiere huir pero las fuerzas la abandonan y sólo consigue acercarse al árbol que muy deprisa empieza a crecer, mientras todo a su alrededor cambia. Los soldados de plomo cobran vida y, encabezados por Cascanueces, inician una batalla contra los ratones. Las fuerzas son desiguales, van venciendo los ratones cuando Cascanueces se queda sólo ante el ejército de roedores. Clara lanza un zapato al Rey de los Ratones y consigue ahuyentarlos. Cascanueces yace en el suelo. Clara se acerca a él: es un joven príncipe. Él la mira agradeciendo su ayuda.

Escena 3

La habitación se convierte en un bosque invernal. Unos levísimos copos de nieve bailan milagrosamente mientras una estrella del árbol atrapa a Clara y al Príncipe Cascanueces como en un sueño, introduciéndolos en una carroza que les conducirá hasta la cima del árbol.


Acto II

Escena 4

Juntos inician su viaje hacia la cima del árbol, pero los ratones les alcanzan entablándose una nueva batalla. En esta ocasión Cascanueces sale vencedor. Llegan al reino de los muñecos donde son recibidos por doce pajes. El Príncipe narra lo sucedido y cuenta como Clara le salvó, motivo por el que todos muestran su agradecimiento, celebrando una gran fiesta en honor de ambos. Se despiden del reino de las Nieves y siguen su camino por el Río de la Limonada hasta llegar al Reino de las Golosinas donde la Reina de los Dulces los espera con un agasajo en su honor en donde varios bailarines de distintas partes del mundo bailan para ellos.


Escena 5

Finalmente, el mundo de ensueño de Clara se desvanece y ella se despierta dándose cuenta que todo ha sido un sueño. Sus padres van a buscarla para que salga al portón a despedir a su padrino Drosselmeyer quien junto con Daniel regresa a su taller de relojes y muñecos.



Tina Le Blanc - San Francisco Ballet's "Nutcracker" - Photo, 2003, by Liz Mangelsdorf
en Danza Ballet
The Nutcracker The Royal Ballet, London - 2007
© 2006 Danza Ballet


© Freyja

lunes 9 de junio de 2008

Ópera Carmen



Ópera Carmen
Ópera en III actos de Georges Bizet

Si hay una ópera en el mundo que goza de fama universal, esa es "Carmen". Basada en una novela de Prosper Merimée, llevó a la fama a Georges Bizet , un joven compositor ganador de muchos premios, pero que apenas llegó a disfrutar de ese éxito que le llevó a la fama internacional, debido a su muerte tres meses después del estreno, aumentando así ese mito del compositor que fallece sin saber del tremendo éxito de la ópera (u obra) que le llevase al "estrellato".

El estreno se produjo en la Ópera Cómica de París a principios de marzo de 1.875 y no tuvo una gran acogida. Tres meses después fallecía, a los 36 años, el compositor cuyo único "éxito" hasta ese momento fue "Les pêcheurs de perles".

La ópera se puede representar mediante una combinación de diálogos y fragmentos musicales o todo musicado gracias a la labor de E. Guiraud que reemplazó los diálogos por recitativos para el estreno de Carmen en Viena

La ópera se inicia con el preludio, uno de los más conocidos por su gran popularidad alcanzada

Acto I


Los soldados observan de forma curiosa a la gente que va pasando por la plaza mientras que esperan el próximo cambio de guardia. Llega Micaela buscando a Don José a lo que Moralès y el resto de soldados le indican que no está en la compañía pero que llegará en el siguiente turno para, después, pedirle que espere junto a ellos a lo que ella responde que volverá cuando se produzca el cambio ("Je reviendrai quand la garde montante va remplacer la garde descendant"). Se produce el cambio de guardia mientras que, en escena, se observa a todos los niños imitando el cambio con gran interés. Cuando la nueva guardia está incorporada, Moralès, antes de partir, le dice a Don José que una joven preguntaba por él y, tras describirla, Don Jose sabe que es Micaela, la joven huérfana que su madre acogió.

Tras la salida de las mujeres que trabajan en la fábrica de tabacos, al lado del cuartel del regimiento, se produce el "fatal " encuentro entre Don José y Carmen, una joven gitana que tenía a todos detrás de ella. La habanera "L'amour est un oiseau rebelle" es un canto de amor rebelde y que queda resumido, casi leit-motiv de toda la ópera, en ese célebre " Si tu ne m'aimes pas, je t'aime;si je t'aime, prends garde a toi" (si no me quieres, te quiero; si te quiero, ten cuidado de ti mismo). Don José "pasa" del revuelo causado por la joven; ésta se acerca a su mesa y le lanza una flor a él, sólo es el inicio del embrujo que lo llevará "por el camino de la desventura".

Una vez entradas todas las mujeres en la fabrica tras finalizar el descanso, Don José se queda solo hasta que llega Micaela e inician un dúo lleno de cariño que llega a la culminación con ese "Ma mère,je la vois" ...."o souvenirs d'autrefoi" ("Mi madre, yo la veo...O recuerdos de otros tiempos"). De Carmen se suelen citar varios fragmentos que han alcanzado gran popularidad pero éste dúo es bastante bonito para aquél que se inicie en este mundo de la ópera. Cuando Micaela sale de la plaza y se queda Don José solo, se produce un gran alboroto en la fábrica de tabaco y salen todas las cigarreras de la fábrica; un grupo echa la culpa a Manuelita y el otro ,¡como no!, a Carmen. Una vez resuelto el alboroto, el teniente Zuniga pregunta a Don José sobre los hechos qué han ocurrido a lo que éste indica que se produjo una pelea y una chica apareció con una x señalizada en la cara, a la vez, que culpa a Carmen a lo que esta se defiende de forma burlona (Tra la la la....). Zuniga decide que la joven gitana va a ir al calabozo y le pide a Don José para que la lleve al calabozo. Mientras que espera a recibir la orden deja solo a al brigadier junto a Carmen. La gitana trata de seducirlo ("Près de remparts de Seville"..."Cerca de las murallas de Sevilla") y él, en principio se niega...para después aceptar. Es el comienzo del fin de Don José: deja escapar a la joven gitana y acaba siendo encarcelado y degradado.

ACTO II

Ha pasado ya un mes desde lo acontecido en el acto I y vemos a Carmen en la taberna de Lillas Pastia disfrutando especialmente en esa noche junto a amigos puesto que esa noche es la del reencuentro con Don José. Con la llegada de Escamillo, un torero triunfador, se produce un "flechazo" mientras que él canta ese célebre "Votre toast" y su más popular "toréador en garde". Cuando termina de cantar esto último le pregunta a Carmen si la puede amar a lo que ella dice que sí pero que no sería respondido.

Una vez que han marchado los últimos invitados a la taberna, aparecen Le Dancaire y Le Remendado, dos contrabandistas, que le proponen a Carmen, Mercedes y Frasquita que colaboren con ellos ("Quand il s'agit de tromperie"...."Cuando se trata de embrollos") en un quinteto elaborado. Carmen, por su parte, decide no salir de viaje ya que, por esta vez, el amor debe estar por delante del deber. Al final acuerdan que se una al día siguiente a la banda y la tratan de convencer para que su amado se una a ellos a lo que ella se niega.

Aparece Don José (Halte là!Qui va là! ,Dragons d'Alcala) y empieza una conversación entre ellos en los que Don José empieza a dar muestras de esos celos que son preámbulo de lo que sucederá en todo el tercer acto. Cuando ella está bailando para él se empieza a oír una retreta a lo lejos que es atendida por Don José que quiere partir para unirse al grupo (recuerdo que había sido degradado y no era cuestión de seguir incumpliendo), lo que provoca un monumental enfado en la joven gitana. Ella apela ,entonces, a que él no la quiere y Don José, dolido por la aseveración, le obliga a oír sus sentimientos ("La fleur que tu m'avais jetée"... "la flor que me tiraste"- ) pero ella sigue sin creerle y le insinúa que si él le amase de verdad la acompañaría allá donde fuera . Don José no está dispuesto a desertar y , cuando ya se despiden definitivamente, aparece Zuniga y ambos se enfrentan hasta que aparece el grupo de contrabandistas para separarlos. Cerradas las puertas de su regimiento, se queda junto a los contrabandistas y con Carmen ("comme c'est beau la vie errante"...) en un final exultante sobre la libertad.

Acto III (primer cuadro)

La banda de contrabandistas llega a una montaña y se quedan descansando y dialogando. En un plano se encuentran Carmen, Mercedes y Frasquita tratando de ver su futuro en las cartas ("Mêlons,coupons) en un interesante trío. Mientras las dos ven un futuro feliz, Carmen sólo ve la muerte ("Carreau,pique,...La mort!..." Diamantes,picas,...la muerte), un presentimiento muy claro de su futuro.

Marchan todos los contrabandistas dejando a Don José solo con las mercancías. Con la montaña vacía de contrabandistas, aparece Micaela para hablar con Don José pues sabe de que está en ese lugar...en un principio sólo tiene miedo ("Je dis que rien ne m'epouvante"...."Digo que nada me asusta") a la vez que pide valor al Señor ("vous me protégerez, Seigneur") ante este lugar salvaje...ante la mujer que ha destruido a su amado. Al fondo, ve a una persona que dispara y se aleja con gritos desesperados ("j'ai peur,j'ai peur..."tengo miedo). Aparece Escamillo y, tras él, a Don José. En el transcurso de la conversación, Don José averigua que Escamillo está en ese sitio para ver a su amada...Carmen, lo que despierta los celos del desesperado José en un dúo desgarrador entre los dos rivales en el amor de la gitana. Cuando Don José está a punto de matar al torero, aparece Carmen con el resto de contrabandistas evitando que el hecho se produzca. Escamillo se lo agradece a los contrabandistas y les invita a verlo torear y ,ya de paso, reta a Don José para pelear ,de nuevo, por ella. Ya están a punto de marchar de la montaña cuando Le Remendado se da cuenta de que hay una mujer observándoles...era Micaela que aún no había marchado. Mientras Micaela trata de convencer a Don José para que la siga, Carmen le insiste en que debe abandonar este trabajo porque no va con él. Don José, que ve en esta "sugerencia" el hecho también de abandonarla a ella y dejarle la vía libre a Escamillo, no acepta la marcha hasta que Micaela le comenta que su madre está a punto de morir y no quiere hacerlo sin perdonarlo ( "Ta mère, helàs! Ta mère ...se meurt" ). Ambos parten, no sin antes Don José despedirse de Carmen con un terrorífico..."nos veremos".

Acto III (segundo cuadro)

En la escena se ve una plaza de toros y el ambiente de una corrida de toros ("A dos quartos!") en el que se encuentran Carmen, Mercedes, Frasquita hablando de la cercana presencia de Don José ya que no pudo ser arrestado por los hombres de Zuniga. En ese momento, se observa toda la parafernalia taurina a través de ese popular "Les voici, voici la quadrille!" cantado por el coro , melodía que se había escuchado durante el preludio de la ópera y que se recupera en este momento para disfrute visual del espectador en un teatro. Escamillo y Carmen aparecen en la plaza. Frasquita le recomienda que no permanezca en la plaza porque está cerca Don José pero ella no quiere evitarle . Llega el momento clave, el dúo final entre Don José y Carmen. Un dúo en dos partes donde Don José aparece en plan suplicante con intención de convencerla de que siga con él ("Ah, il est temps encore..." aún queda tiempo) a lo que ella se niega una y otra vez ("jamais Carmen ne cédera...libre est née et libre elle mourra!"...Carmen no cederá jamás, nació libre y libre morirá). Con la algarabía de la gente aplaudiendo al torero, Don José pasa al ataque pese a las constantes negativas de ella y se muestra agresivo. Carmen, indignada ante la actitud de Don José, le tira el anillo que un día le regaló y éste la apuñala ante los nuevos gritos de alegría procedentes del interior de la plaza (recomendaría que se escuchase la música en ese momento tan feliz del torero porque el tono ya es diferente, obviamente, más lúgubre). Al final, se observa a Don José con Carmen, muerta en el suelo, la gente saliendo de la plaza y encontrándose con el fatal cuadro mientras que el asesino clama angustiosamente ("Ma Carmen adorée!..." mi Carmen adorada)



Ópera Carmen Habanera




PD/Me encanta esta ópera, una Carmen llena de encanto y seducción, y el area que mas me gusta es La Habanera


LOS INVITO HA ALGO MAS DE MI, AQUI...


© Freyja

martes 11 de marzo de 2008

Ópera Madame Buterfly



Un bel dì vedremo - Madama Butterfly



Madama Butterfly
Ópera en tres actos de Giacomo Puccini


Madama Butterfly
Drama en tres actos, compuesto por Giacomo Puccini (1858-1924), sobre un libreto de Guiseppe Giacosa y Luigi Illica, basado en la obra teatral de mismo nombre de David Belasco. Quien a su vez se inspiró en un relato de John Luther Long y en el libro “Madame Chrysantheme” de Pierre Loti.

Se estrenó en “La Scala” de Milán el 17 de febrero de 1904

En México se presentó por primera vez en la temporada 1936-37 del Palacio de Bellas Artes

Mérida la conoció en el Teatro “Encanto” en noviembre de 1964, con la Compañía de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y Alicia Aguilar en el rol principal

La acción se desarrolla en Nagasaki, Japón, a finales del siglo XIX


PRIMER ACTO

En una casa japonesa con paredes corredizas, terraza y jardín; ubicada en una colina desde donde se puede ver la bahía del puerto de Nagasaki.

La ópera comienza con un brevísimo y bello preludio. Al alzarse el telón vemos una casita japonesa adquirida por Pinkerton, un teniente de la marina norteamericana,para pasar una breve temporada de descanso y placer. Al fondo se divisa la bahía de Nagasaki, donde se encuentran fondeados varios buques entre los que está la nave estadounidense a la que pertenece el marino. Éste ha sabido que en el Japón es cosa corriente organizar matrimonios temporales para extranjeros, y ha contratado los servicios de un agente matrimonial, Goro. (Ya en la obra de Loti se comentaba el hecho de que los navegantes y cónsules tenían la posibilidad del matrimonio temporal).

En escena se encuentra Goro (el obsequioso casamentero nativo, con ribetes de alcahuete), quien está recorriendo con Pinkerton la casa que ha comprado el teniente para residir después de su matrimonio en Japón. El marino charlando (mediante el uso de diálogos cortos), sobre la casa que ha comprado para su estancia en Nagasaki, conoce de paso a los tres sirvientes japoneses que le presenta el casamentero y que acompañarán a su "esposa”. Entre ellos se haya Suzuki, camarera y doncella personal de “Madama Butterfly”.

La presencia de Suzuki es fundamental en el desarrollo de la ópera, tal como lo demuestra en su primera aparición. ("Il riso è frutto e fiore..." La risa es fruta y es flor...). Al llegar el cónsul Sharpless, es recibido por Pinkerton con whisky, e inician una conversación donde se manifiestan los sentimientos "oscuros" del marino, decidido a que la geisha sea algo temporal hasta que pueda "casarse con una verdadera esposa americana". Con una serie de explicaciones sobre el porqué se casa y manifestando su abierta y liberal actitud ante la vida, termina con un (“America forever!” ¡América por siempre!), en tanto que la orquesta interpreta una frase del himno nacional americano “Barras y Estrellas”.

El cónsul no comparte el entusiasmo de Pinkerton. Sin embargo, ambos coinciden en la exaltación y el recuerdo de su lejana patria al entonar un brindis. Envían a Goro a buscar a Cio-Cio-San (conocida también como “Madama Butterfly”), geisha de calidad en situación económica penosa, hija de un noble guerrero que tuvo que hacerse el “hara kiri” por órdenes del Mikado (emperador de Japón), dejando a su familia en situación precaria.

Tras una conversación breve, llegan los primeros momentos inolvidables de esta ópera, como ese ("Dovunque al mondo…” En cualquier lugar del mundo… “Affonda l'áncora...” Echa el ancla…) en que el teniente refleja su personalidad trivial. Cuando el diplomático le pregunta ¿si está enamorado?, Pinkerton le confiesa que no sabe si es amor o un simple capricho ("Amore ogrillo…” Amor o capricho…) y explica cuál fue su primera impresión de la joven geisha. El cónsul le comenta que Cio-Cio-San pasó por el Consulado, y que cuando la oyó sintió que su voz le llegó al alma ("Ier l'altro, ilConsolato sen venne a visitar..." Anteayer vino a visitar el Consulado…) y le pide al marino que la trate bien porque intuye que posee un corazón sensible y quizás crédulo, al que no debiera procurársele ningún dolor.

Acto seguido entra corriendoel casamentero, anunciando la llegada de “Madama Butterfly”,la prometida de Pinkerton, que arriba a la casa rodeada de familiares en una escena llena de gracia e ingenio musical de gran belleza; especialmente, en las frases que a coro cantan los parientes con los invitados, a medida que suben y se van acercando, criticando la boda que está por celebrarse ("Spira sul mare e sulla terra…" Sopla sobre el mar y sobre la tierra…”Io son venuta al richiamo d'amor…” He venido atraída por la llamada del amor).

Al introducirlos en la sala ella canta la llamada del amor y, siguiendo sus instrucciones, todos se arrodillan ceremoniosamente ante B.F.Pinkerton, como ella llama a su futuro esposo. El encuentro es afectuoso, pero se nota quién está enamorada y quién no. La conversación es curiosa sobre la edad de la joven y su situación (“Nessuno siconfessa..." Nadie confiesa jamás…).Entre los invitados a la boda se encuentran su madre, un primo, un tío de nombre Yakusidé y una tía; la plática entre ellos esmuy animada aunque no exenta de recelos y ligera malicia; se oye al resto de los parientes y amigos dudando del futuro de la pareja.

En un lugar aparte, Butterfly y Pinkerton conversan alejados del "mundanal ruido”, en el preludio de lo que será uno de los mejores dúos de la ópera. La historia alcanza su momento estelar en esa pequeña aria ("Ieri son salita...” Ayer subí sola… “Io seguoil mio destino…" Yo sigo mi destino…) en el que ella le confiesa que por su amor se ha convertido en secreto a la religión cristiana que él profesa, y que desea compartir arrodillada los mismos rezos, los mismos dioses, a pesar de tener un tío bonzo (sacerdote budista). Sin embargo, en el fondo todo parece indicar que sigue aferrada a sus costumbres ancestrales.

Ella entra a la casa con sus objetos personales, mostrando y explicando al marino la utilidad de cada una de sus “chucherías” entre las que hay una caja alargada, sobre cuyo contenido la muchacha adopta una actitud reservada; aparte, Goro le explica al teniente que contiene el puñal que el Mikado regaló al padre de la geisha con un “mensaje”.

La boda se lleva a cabo presidida tanto por el comisario imperial como por el oficial del registro civil; Pinkerton ríe al ver el carácter pintoresco de la escena y de los funcionarios, y se burla de sus “inminentes parientes japoneses”. El comisario lee el contrato de matrimonio y se lo entrega a Goro, quien lo hace firmar a Pinkerton,Butterfly y sus parientes. Cio-Cio-San, entusiasmada tras la firma del documento, hace notar a parientes y amigos que ahora ya no deben llamarla “Madama Butterfly” sino “Madama B.F. Pinkerton”; todos brindan en forma japonesa (“O kami, o kami”).Sharpless recuerda otra vez al teniente que lo que está haciendo no está bien, y que está seguro de que la geisha cree firmemente que el matrimonio celebrado es totalmente válido y verdadero. El cónsul se despide del marino con un expresivo ("Giudizio…" Prudencia…).

Reunido con los parientes de la geisha, Pinkerton realiza un brindis que se ve interrumpido por la llegada del tío bonzo, quien se precipita contra Madama Butterfly con grandes gritos,preguntando: ¿qué ha ido a hacer Cio- Cio-San a la misión cristiana? Laacusa antesus familiares, lo que provoca una situación tensa, pues revela a los demás que Butterfly ¡ha renunciado a la religión de sus antepasados!, y les pide que renieguen de ella. En el momento, Pinkerton salta ante el tío bonzo y le obliga a marcharse. Ella se queda turbada ante el abandono de sus parientes y amigos. Suzuki, entre tanto, ruega a los dioses por la felicidad de su señora. El teniente transfigurado por la noche estrellada, se deja llevar por un sentimiento amoroso que, aunque momentáneamente sincero, no dejará de ser –a pesar de todo- superficial.

El dúo que continúa a esta escena es, quizás, uno de los mejores dúos de amor jamás compuestos. Está separado en dos partes: la primera se inicia en el momento en que Butterfly sale de la habitación tras quitarse el traje de la ceremonia nupcial y él la tranquiliza con ese ("Bimbadagl'occhi...” Niña con los ojos…) con el que pretende que se olvide del fin lamentable de la ceremonia, por el suceso con el tío bonzo. La segunda parte es, con mucho, lo mejor: contiene ese maravilloso ("È notte serena…” Es una noche serena.., “Guarda dorme ogni cosa"… ¡Mira: todo duerme!..) en el que ambos contemplan la noche estrellada con una secuencia admirable, digna de ser disfrutada una y otra vez.


SEGUNDO ACTO

Tiempo después, en una habitación en semipenumbra de la casa de “Madama Butterfly”, Suzuki está rezando frente a una estatua de Buda.

Han pasado tres años y nada se sabe de Pinkerton, que abandonó Nagasaki al poco tiempo de casarse, dejando al cónsul con el deber de hacerse cargo del alquiler y de algunos de los gastos de la casa. Pero la situación cada día se torna más dura: la ruina se acerca a la morada de la geisha. Ella se mantiene firme en su idea de que el marino volverá y así lo demuestra en esa célebre aria ("Un bel dí vedremo…" Un bello día veremos…) en que se imagina cómo será el reencuentro entre ambos, acompañada de una conmovedora melodía, de gran valor.

La llegada del casamentero y de Sharpless la devuelven a la realidad. Conversan la geisha y el cónsul acerca de la promesa de Pinkerton de volver "cuando el petirrojo rehaga su nido". La geisha le confiesa la realidad de su precaria situación y cómo Goro la ha tratado de convencer de aceptar la proposición matrimonial de Yamadori, un rico pretendiente enamorado de Cio-Cio-San, quien se mantiene convencida y aferrada a su amor por el norteamericano.

Cuando se quedan solos, el diplomático empieza a leer una carta que trae para ella, que le entregó Pinkerton, donde le advierte que prepare a Butterfly "para el golpe”; pero la geisha lo interrumpe constantemente en su lectura y le pregunta ¿cuándo hacen su nido en América los petirrojos?, porque el marino le prometió volver en la estación en la que los construyen; Sharpless contesta que no ha estudiado ornitología, pero Cio-Cio-San no entiende la respuesta. (Toda esta escena es un pequeño dúo que agradará al que se acerque a esta ópera por primera vez).

Antes de revelarle toda la verdad, el cónsul le pregunta a la geisha sobre la posibilidad de que Pinkerton pudiera no volver nunca. Ella queda perpleja por la pregunta y le responde: (“Col cantar…oppur, meglio, morire…” O cantar...o morir…). Sharpless no puede soportar el sufrimiento de Butterfly y le recomienda que acepte la proposición de Yamadori. En este momento llega el rico pretendiente que viene nuevamente a ofrecer sus respetos a Butterfly; ella lo recibe con cortesía, pero rechaza tajantemente sus ofertas matrimoniales. Goro, profundamente irritado, trata de explicarle a Butterfly que el matrimonio con el americano carece de validez.

Butterfly responde que en América no se puede uno divorciar como en el Japón, simplemente echando a la esposa, y Sharpless tiene que reconocer que eso es cierto aunque la geisha no escucha sus objeciones posteriores, dado que ordena a Suzuki servir el té. El diplomáticoconsigue que Butterfly escuche la carta de Pinkerton, aunque no logra leer más que frases sueltas ya que la ingenua japonesa no para de interrumpir la lectura, sobre todo cuando oye que Pinkerton piensa que ella podría haberlo olvidado.

Finalmente el cónsul pierde la paciencia y le dice directamente que debe pensar ¿qué haría si Pinkerton no regresa? La geisha acoge con tensa calma la pregunta y responde que puede dedicarse a cantar por las calles para sostenerse, o mejor recurrir al suicidio. Sharpless le aconseja que se case con Yamadori, cosa que ofende tanto a Butterfly que por un momento olvida su cortesía e intenta expulsar al cónsul de la casa. La situación se vuelve aún más dramática cuando Butterfly le presenta al cónsul a su hijo, rubio y de ojos azules, y le pide a Sharpless que escriba a Pinkerton diciéndole que en el Japón tiene un hijo y una mujer que le aman y esperan. (“E questo? e questo?..." ¿Y esto? ¿y esto?). (El aria que continúa es ya un reflejo de lo que acontecerá en el tercer acto).

El cañonazo desde el puerto anuncia la llegada de un barco, es el “Abraham Lincoln”, el buque de Pinkerton;hasta Suzuski se convence ahora de que el marido de Cio-Cio- San volverá a la casa. Tiene lugar entonces uno de los momentos más bonitos de la ópera (la escena del dueto en el que las dos mujeres recogen flores y se arreglan para recibir al teniente). La llegada de Pinkerton genera un primer momento de ilusión en la joven ("¡Trionfa il mio amor!…" ¡Triunfa mi amor!), y también un poquito de rencor hacia todos los que en su tiempo le negaban la esperanza del retorno del norteamericano. Esa alegría le lleva a realizar, junto a Suzuki, una animosa "bienvenida" ("Seminiamo intorno april...” Sembremos el mes de abril…) para cuando llegue Pinkerton. El acto se termina con la espera de la geisha, mientras se oye un coro de pescadores, a “bocca chiusa”, desde fuera de los escenarios.


TERCER ACTO

Butterfly, inmóvil y exhausta, observa el puerto desde su mirilla. El pequeño está dormido al igual que Suzuki, quien se encuentra recostada.

El tercer acto es la continuación de esa interminable noche de espera. Ya está amaneciendo y la pobre Butterfly, que se quedó toda la noche en vela esperando la llegada de Pinkerton, se encuentra agotada; Suzuki le sugiere que ella y el niño se retiren a descansar.

Es ese momento se produce el regreso de Pinkerton. El y Sharpless han venido paraencontrarse a solas con Suzuki y rogarle que intervenga para suavizar el golpe quesupondrá para Butterfly saberseabandonada, y para convencerla de que entregue alniño.Suzuki los recibe y les comenta que Cio-Cio-San está descansando; ellos le piden que no la interrumpa. Suzuki se desespera cuando nota que hay una tercera persona en el jardín: es la "verdadera esposa americana" que tanto comentaba Pinkerton al principio del drama.

Sharpless le revela a Suzuki la noticia de que Pinkerton se casó y le pide que apoye a la geisha, porque entiende que para sus penas no habrá consuelo posible. Este trío es revelador de los remordimientos que empiezan a aparecer en Pinkerton y que explotarán posteriormente en su gran aria. Mientras Suzuki y Sharpless conversan sobre la necesidad de que Butterfly conozca a la esposa americana, Pinkerton es presa de los remordimientos sin atreverse a enfrentar a Cio-Cio-San, y se queda rondando por la casa. El sufrimiento se siente en cada nota que surge de su voz y que llega al momento culminante con (" Tre anni son passati…” Han pasado tres años… “e noverati n'ha i giorni e l'ore!...” y ha contado los días y sus horas!...), donde cae en cuenta del daño que ha ocasionado a Butterfly, a la geisha esperanzada, que ha contado los días y las horas desde su partida.

Suzuki se marcha a hablar con Kate, la mujer que llegó con ellos dos, y le promete intervenir para que Butterfly sufra lo menos posible y entregue al niño, mientras que el cónsul y Pinkerton se quedan solos. El marino le pide al cónsul que le dé todo el apoyo a la japonesa, y le confiesa sus remordimientos, mientras que éste le recrimina que, en su momento, no le hiciese caso y le revela que ella se negó a todos los consejos y dudas pues creía firmemente en el amor del norteamericano.

Pinkerton se despide de la casa con el célebre ("Addio, fiorito asil…" Adiós, florecido refugio…), de gran intensidad y en el que su desesperación es total (“Ah! Son vil!...” Soy un cobarde…). Un breve diálogo entre Suzuki y Kate es el preludio a la aparición de Butterfly, quien nota que hay alguien fuera. La aparición es optimista (“È qui, è qui…” ¡Está aquí, está aquí!…) pero enseguida cambia cuando ve a Kate y a Suzuki llorando. Cuando Sharpless le revela que es la esposa del marino, Butterfly muestra su carácter más maduro ("Sotto il gran ponte del cielo…" Bajo el gran puente del cielo…) y en este momento trata de tranquilizar a la esposa de Pinkerton diciéndole que no se preocupe por ella.

Respecto a su hijo, manifiesta que lo entregará solamente si Pinkerton viene personalmente a buscarlo. Kate y el cónsul se marchan y dejan solas a Suzuki y a Butterfly con lo que se acerca el final. Cio-Cio-San ordena a Suzuki que vaya a cuidar al niño. Susuki obedece llorando porque comprende las intenciones de su ama. Esta toma el puñal con el que su padre se hizo el “hara kiri” y lee la inscripción de la hoja que recomienda “morir con honor cuando no se puede vivir con el”. Poco antes del suicidio, Suzuki le envía al niño con el fin de evitar la tragedia.

Cio-Cio-San detiene su impulso. Coge al niño, lo acaricia, y le ruega que la mire por última vez; le pide que se vaya a jugar y, ocultándose tras un biombo, se practica el “hara kiri”. Es el momento de la última aria de Butterfly,(“¿Tu?,¿Tu?...” ¿Tú?, ¿Tú?...), muy emotiva, en la que se despide de su hijo. Desde lejos se oye la voz del teniente tratando de llamarla. El final dramático coincide con la bajada de telón: Pinkerton se queda apesadumbrado y arrodillado ante el cadáver de Butterfly, mientras Sharpless trata de llevarse el niño sin que éste pueda ver a su madre muerta



Opera Madame Buterfly


PD/ Una de las óperas mas bellas para mi, llena de amor, ausencia, espera y un final muy triste

© Freyja

viernes 28 de diciembre de 2007

Ópera Tosca



Pavarotti - Recondita armonia - Tosca, Puccini

Opera Tosca de Giácomo Puccini

Acto I
Cesare Angelotti, un fugitivo prisionero político, entra apresurado en la Iglesia de Sant´ Andrea della Valle para esconderse en la capilla. Cuando se escondió, un viejo sacristán entra ahí, rezando al compás del Angelus. Mario Cavaradossi entra a trabajar en su retrato de Maria Magdalena – inspirado por la Marchesa Attavanti (la hermana de Angelotti), a quien había visto pero no conocía. Sacando un pedazo de la pieza de la cantante Floria Tosca, el compara su belleza con la de la rubia Magdalena (“Recóndita armonía”). El Sacristán se enoja y se va. Angelotti sale corriendo y es reconocido por su amigo liberal Mario, quien le da comida y lo mete rápido de vuelta en la capilla cuando Tosca escucha que lo llaman de afuera. Siempre sospechoso, ella le pregunta celosa, luego reza, y le recuerda sobre su cita esa noche en su villa. (“Non la sospiri la nostra casetta?”). De repente reconociendo a Marchesa Attavanti en la pintura, Tosca tuvo nuevas sospechas, pero Mario logró tranquilizarla (“Qual occhio al mondo”). Cuando se fue, Mario llamó a Angelotti para que salga de la capilla; un disparo avisó que la policía descubrió el escape, entonces los dos fueron rápidamente a la villa de Mario. Mientras tanto, el Sacristán volvió con unos niños del coro que iban a cantar en Te Deum ese día. Su emoción se acabó con la entrada del Barón Scarpia, jefe de la policía secreta, en busca de Angelotti. Cuando Tosca volvió a la Iglesia por su amor, Scarpia le mostró un abanico con el escudo de Avanti, que recién había encontrado. Pensando en la deslealtad de Mario, Tosca prometió venganza y se fue de la iglesia reverenciando. Scarpia, mandó a sus hombres para que la sigan hasta Angelotti, planeando tener a la diva en su poder (“Va, Tosca”).

Acto II
En el Palacio de Farnese, Scarpia anticipó el sumo placer de tener a Tosca en su poder (“Ha più forte zapore”). El espía Spoletta llegó, sin encontrar a Angelotti; para conformar al Barón le trajo a Mario, que es interrogado mientras Tosca está escuchando una cantata en el salón del piso de abajo. Ella entró justo cuando su amado era llevado a una sala contigua: su arrogante y tenaz silencio iba a ser quebrado con torturas. Trastornada por las preguntas de Scarpia y los gritos de Mario, Tosca revela el escondite de Angelotti. Mario sigue siendo torturado, dándose cuenta de lo que pasaba, el va hacia Tosca, pero rápidamente el oficial Scarrione anuncia el triunfo de Napoleón en la Batalla de Morengo, una derrota para los del lado de Scarpia. Mario grita su desafío de tiranía (“Vittoria”) y es llevado a prisión. Scarpia, reanudando su cena, sugiere que Tosca se entregue ella misma a cambio de la vida de su amado. Luchando por su libertad, ella se queja de Dios por su destino, habiendo dedicado su vida al arte y al amor (“Vissi d´arte”). Scarpia insiste nuevamente, pero Spoletta interrumpe: Angelotti al estar arrinconado se suicidó. Tosca, forzada a entregarse o perder a su amor, aceptó la propuesta de Scarpia. El Barón pretendía ordenar una ejecución del prisionero, después de ser liberado; Spoletta se fue. No más pronto Scarpia escribió unas instrucciones seguras para los amados que instruian a que Tosca agarre un cuchillo y mate a Mario. Arrebatándole el documento de sus rígidas manos, se puso velas en su cabeza y un crucifijo en su pecho; luego Tosca se fue de la habitación.

Acto III
La voz de un pastor se escucha como las campanas tañen en el amanecer. Mario aguarda su ejecución en el Castillo Sant´Angelo; él le pide al carcelero que le entregue una carta de despedida a Tosca. Escribiéndola, con memorias de amor, el de da paso a la desesperación y a la angustia (“E lucevan le stelle”). De repente Tosca entra corriendo, con historias de sus recientes aventuras. Mario le acaricia la mano que cometió el asesinato (“O dolci mani”). Como apareció la escuadrilla, la diva le dice a Mario como fingir su muerte convincentemente; los soldados disparan y se marchan. Tosca impulsó a Mario para que se apure, pero cuando falló su movimiento, Tosca descubrió que la traición de Scarpia ha superado lo mas grave e inaceptable: las balas eran reales. Cuando Spoletta se apura para arrestar a Tosca por el asesinato de Scarpia, ella le lloró a Scarpia por enfrentarse a ella antes que a Dios; después saltó de alegría por su muerte.


La historia

El argumento de Tosca es de corte político, inserto en un ambiente histórico verídico que es la Europa del 1800, y en medio de la invasión de Napoleón a Italia (batalla de Marengo) en pos de sus ideas revolucionarias.

Cavaradossi es un pintor romano, amante de la conocida cantante Floria Tosca y de ideas revolucionarias y antimonárquicas (un volteriano). El barón Scarpia es el jefe de la Policía Real Romana, hombre de mala vida y de nula moral y sentimientos; desea carnalmente a Tosca y odia a los tipos como Cavaradossi. Tosca es una mujer de muy fuerte carácter, famosa por su voz y por sus terribles celos.

Cavaradossi ayuda a escapar a un amigo republicano prófugo del Castel Sant' Angelo (Cesare Angelotti) y lo esconde en su casa donde vive con Floria; Scarpia lo descubre todo torturando a Cavaradossi y haciendo confesar a Tosca. Este la maldice y le jura a Scarpia que Napoleón (vencedor en Marengo) los liberará de su yugo, por lo que se le condena a muerte por fusilamiento al amanecer en la azotea del Castel Sant' Angelo por sedición.
Freyja

lunes 10 de diciembre de 2007

La Mamma morta - Andrea Chénier



La Mamma morta por Maria Callas



Andrea Chénier
El hasta entonces casi desconocido Giordano compuso Andrea Chénier a los 27 años; después del estreno, en la Scala de Milán (el 28 de marzo de 1896), era ya un hombre célebre. Lo siguió siendo hasta su muerte, a pesar de que (igual que Mascagni y Leoncavallo) no tuvo otro éxito igual. Sin embargo, Andrea Chénier se representó en todo el mundo: en Nueva York en 1896, en Londres en 1903 y en París en 1905.

Historia: El hasta entonces casi desconocido Giordano compuso Andrea Chénier a los 27 años; después del estreno, en la Scala de Milán (el 28 de marzo de 1896), era ya un hombre célebre. Lo siguió siendo hasta su muerte, a pesar de que (igual que Mascagni y Leoncavallo) no tuvo otro éxito igual. Sin embargo, Andrea Chénier se representó en todo el mundo: en Nueva York en 1896, en Barcelona en 1898, en Londres en 1903 y en París en 1905.

El primer acto en el campo, poco antes de la Revolución Francesa, los otros en París durante la Revolución.

El drama comienza casi sin obertura, de acuerdo con la cotumbre «verista», en la elegante mansión rural de la condesa de Coigny, cerca de París. Gérard dispone todo lo necesario para un gran baile, pero en sus palabras hay odio contra sus amos y el mundo superficial en que viven. Los invitados, que aparecen pronto, hablan de la revolución inminente, pero se ríen de ella. Fléville presenta al joven poeta André Chénier, pero éste se niega a recitar sus obras. Un grupo de aristócratas interpreta una pieza bucólica; ¿es que no se dan cuenta de que están bailando sobre un volcán? Entonces toma la palabra Chénier. Canta a la patria, en la que quisiera ver florecer los nuevos principios del humanismo y de la libertad. Cuando termina, estalla un gran escándalo; Chénier debe alejarse, pero cree haber encontrado comprensión en las miradas de Madeleine. La fiesta no tarda en interrumpirse de nuevo. Admitidos por Gérard, entran varios campesinos en la sala. La condesa los echa violentamente. Gérard se quita la librea y se adhiere abiertamente al pueblo, a la revolución. En la sala comienza de nuevo el baile, como si no hubiera ocurrido nada...

El segundo acto Han transcurrido cinco años, estamos en 1794. La revolución ha pasado sobre Francia como un huracán y todavía no se sabe cómo va a terminar. Chénier, hasta hace poco ídolo del pueblo, es vigilado por sospechoso. Está sentado en la terraza de un café de París. Cartas anónimas le avisan de un peligro, pero no quiere emigrar sin haber encontrado a la autora de las mismas. La mulata Bersi se le acerca para entregarle otra carta. En ella se le pide una cita junto al monumento a Marat.

Chénier encuentra allí a Madeleine, que vive en la clandestinidad. Chénier es su esperanza. El poeta la toma en brazos, ardientemente se confiesan su mutuo amor. Aparece Gérard, que se ha convertido en uno de los jefes de la revolución. Sus espías le han informado del encuentro. Chénier protege la huida de Madeleine con su puñal. Hiere a Gérard, pero como éste también ama a Madeleine, que está en peligro Giordano de muerte, indica a los esbirros un camino falso. No tarda en aparecer la masa del pueblo, que amenaza al desconocido autor de las heridas

El acto tercero transcurre ante el temible tribunal popular. Mathieu instiga al pueblo contra los enemigos internos y externos y exige víctimas para el triunfo del movimiento. Sin embargo, sólo las palabras de Gérard llegan a lo más hondo. Un espía le informa de que han capturado a Chénier y añade que también Madeleine caerá pronto. Gérard escribe la acusación habitual: traición. En un aria grandiosa, Giordano muestra la difícil lucha interior de Gérard: el revolucionario sabe perfectamente que no se puede juzgar a Chénier sobre la base de esa acusación, pues su corazón es noble y puro, está lejos de toda acción baja. No es un «enemigo del pueblo». Gérard lucha consigo mismo; había soñado con que la gran revolución fuera más bella, más altruista. Aparece Madeleine, suplica por la vida de su amado ante el hombre que antaño fue su criado y que todavía la desea con ardor. Gérard oye conmovido su gran aria.

Es demasiado tarde para retirar la acusación contra Chénier. Pero Gérard decide permanecer fiel a su ideal: no poseer a Madeleine y reconocer frente al tribunal la falsedad de las acusaciones. La sesión es breve, a los acusados no se les da la oportunidad de defenderse. Sólo se permite hablar a Chénier. Éste influye sólo superficialmente en la masa salvaje y sedienta de sangre. El temido fiscal público Fouquier-Tinville llama a Gérard como testigo. Para sorpresa de todos, Gérard declara que la acusación se basa en un error. La multitud cree que lo han sobornado, la sentencia es la muerte para todos.

El acto cuarto transcurre en la prisión de Saint-Lazare. André Chénier ha pasado su última noche redactando un poema. Gérard llega con Madeleine, que ha tomado una gran decisión. Cambiará sus ropas por las de una mujer condenada a muerte y morirá con su amado. Chénier intenta convencerla inútilmente de que permanezca con vida. Cuando a la mañana siguiente el carcelero lee los nombres de las víctimas, Chénier y Madeleine de Coigny se disponen a ir de la mano hacia la guillotina.



ES LA MAMMA MORTA DE LA OPERA “ANDREA CHENIER” DE GIORDANO. LA VOZ QUE CANTA ES LA MARAVILLOSA MARIA CALLAS. ES IMPRESIONANTE LA PASIÓN, LA FUERZA, LAS GANAS, EL TODO QUE LE PONE...

ESTA ÓPERA LA DESCUBRÍ EN LA PELICULA PHILADELPHIA, DESPUÉS DE LA FIESTA EN CASA DE TOM HANKS QUE SE PONEN A REPASAR EL CASO, LA PONE Y EMPIEZA A DESCRIBIR LO QUE ESTÁ CANTANDO, LA ESCENA EN LA CASA DE MADELEINE, EL DOLOR, LA TRISTEZA,…. SI NO HABEIS VISTO LA PELICULA Y NO OS APETECE VERLA, SÓLO VER ESTE TROZO, EMOCIONA MUCHO Y, DE VERDAD, MERECE LA PENA. BUENO TODA LA PELICULA LA MERECE, ES MAGISTRAL, UN PELICULÓN.

philadelphia scene de l'opéra